Dos razones por las que las empresas fallan

INNOVACIÓN vs EXPLOTACIÓN

Hace poco viendo algunos videos de Ted Talks, y obviamente, por la experiencia como empresario, tanto de mi entorno como de compañeros cercanos, saqué un par de conclusiones que veo cada día, y que yo mismo soy víctima.

Hay empresas qué, directamente hacen siempre lo mismo (explotación) y otras solo van innovando o promoviendo productos o servicios nuevos (innovación o exploración). El éxito radica en el balance equilibrado de ambas.

Podemos poner como ejemplo de «explotación» a FACIT, las calculadoras mecánicas más importantes del mundo, donde en los 60-70 todo el mundo tenía una, pero cuando llegaron las calculadoras electrónicas pasaron de estar en el tope de su facturación a nivel mundial a desaparecer en solo 6 meses, y lo más irónico es que compraban calculadoras chinas baratas para comprobar que sus máquinas seguían siendo precisas. Algo parecido le sucedió a Nokia y Blackberry en la transición de los teléfonos a los Smartphones. ¿Cómo puedes pasar de la seguridad de ser líder de posicionamiento y la implantación en el mercado global a no existir en semanas? y cómo esto le puede pasar a mega empresas que se supone que deben ver estas cosas desde lejos. Las empresas que solo están centradas en la explotación tienen un gran riesgo de que el mercado volatilice su estabilidad. Ejemplos de productos que creímos para siempre pueden ser el despertador, el fax, la cámara de rollo, los mapas plegables, las enciclopedias, los disquetes y CD, etc.

Por otro lado, tenemos las empresas que se centran demasiado en la «innovación». Empresas que quieren ser tan buenas y perfectas, que quieren sacar tecnologías o productos tan mejorados, que cuando lo consiguen ya han pasado de «moda» o simplemente quedaron obsoletos. Otra variante de la innovación es estar continuamente sacando productos nuevos sin centrarse en la explotación y mejora de los que ya funcionan, precisamente por el miedo a la explotación en sí misma.

Los «innovadores» son normalmente genios, los innovadores son generalmente escasos, e innovar es siempre arriesgado, en cambio la explotación es hacer cada día nuestro producto de una forma más rápida, más barata y más eficiente. No existe un riesgo a corto plazo, …pero si a largo plazo, por eso la empresa ideal es la que es capaz de conjugar una gran explotación con dosis de innovación y exploración.

La música es otro gran ejemplo de innovar vs. explotar. Seguro recordamos grandes grupos pero que solo tuvieron un disco o una época, y que aún se siguen escuchando de vez en cuando, o solo son capaces de cantar o tener éxito con esas canciones; ese es el riesgo de la explotación; otros, en cambio, sacan discos cada año pero los perdemos en la mediocridad y solo recordamos algunas de las canciones bien creadas y explotadas. Pero los que son buenos creadores y buenos explotadores son los que tienen las habilidades, conocimientos y cualidades para hacer llegar al consumidor un producto que mantenga la calidad del éxito de la explotación con una regeneración innovadora constante y equilibrada.

Una buena innovación debe dar paso a una mejor explotación que asiente el producto en el mercado, y el consumidor se estabilice en dicho consumo. Igualmente podemos crear o innovar productos muy buenos pero si son muy seguidos o no damos el tiempo de explotación necesarios caeremos en el riesgo de la volatilidad, de no amortizar las inversiones destinadas a cada una de esas innovaciones, y por su puesto a un mal posicionamiento en el mercado.

El mayor riesgo comienza cuando una empresa crece y «le va genial», es cuando se convierte menos innovadora, es cuando se empieza a centrar en la explotación de lo que le aporta volumen de negocio, y comienza a entrar en riesgo de las innovaciones de su competencia cegado por el liderazgo de su producto o servicio.

¿Cómo podemos no caer en este fallo que se ha llevado por delante a tantas empresas potentes? ya no hablamos de las pymes que se autodestruyen cada día por este motivo. Según un estudio de la universidad de Stanford, solo el 2% de las empresas son capaces de tener un equilibrio ideal entre innovación y explotación; y cuando eso ocurre el beneficio es muy relevante, como por ejemplo Nestlé con Nespresso, Toyota con los coches híbridos, etc.

Os dejo dos posibles causas de no llegar a ese equilibrio:

Una de ellas es precisamente el no dar tiempo suficiente a la idea que tenemos en mente. El empresario es un creador, es un emprendedor, es un innovador de ideas continúas, pero eso no te otorga la capacidad de hacerla realidad, y quizás, por no tener el equipo adecuado, los conocimientos, la creencia o simplemente la paciencia no hacemos realidad esa idea recurriendo a otra y a otra dentro de un círculo vicioso que no determina en nada.

Otra es el éxito, el éxito te ciega mucho más que el fracaso, el fracaso lleva a un emprendedor a innovar, el éxito te lleva a explotar. Eres tan bueno haciendo lo que haces que rechazas cualquier cambio que pueda poner en peligro el futuro. Bill Gates dice que «el éxito es el peor maestro».

Y qué lecciones podemos aprender, y qué nos aporta si consigues ese posible equilibrio del que estamos hablando:

  1. Salir de una crisis: líneas de negocio distintas e innovadoras te crean una salida en tiempos donde tu principal línea o producto tenga una crisis (lo estamos viendo con la pandemia actual)
  2. Las escalas de tiempo: Si invertimos en innovación un 10% anual en una escala de tiempo de 1-2 años es muy pequeño pero si lo vemos a 10 años puede llegar al 70%. Hay que pensar a largo plazo siempre
  3. Atraer talento y deshacerse del mediocre. Trabajar juntos, explotar e innovar es un trabajo de equipo. Los empleados son colaboradores que deben trabajar para sí mismos en un objetivo común
  4. Ser escépticos con el éxito: El éxito nos hace creer que no podemos fallar, o que porque hemos tenido éxito en algo nos creemos con la capacidad de seguir teniéndolo

En conclusión, preguntaros si estáis en riesgo de caer en un trampa del éxito, y cuando fue la última vez que innovaste algo. Como en todo, lo importante es el equilibrio, el sentido común, el trabajo en equipo, aprovechar las oportunidades, el poder de la información de tu mercado, tu segmentación y tu posicionamiento; al final un gerente es un manejador de decisiones que debe tomar en base al conocimiento, actitud y experiencia. A mejor conocimiento, actitud y experiencia mejores decisiones para llegar a nuestro equilibrio.

Un saludo a tod@s

2 Comments

  1. Excelente información y sobre todo eso que expresa sobre los gerentes,el trabajo en equipo y la importancia de lograr que los empleados trabajen con un objetivo en común como si fueran de ellos.

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